Localización
Nombre del manantial/fuente:
Fuente del BORREGO
Otros nombres conocidos:
Fuente de la Huerta de Los Traperos, Fuente de la Huerta de Juan El Choro
Pedanía, aldea, paraje o pago:
Las Floridas (Paraje catastral)
Municipio:
Guadalcanal
Provincia:
Sevilla
Coordenadas UTM (ETRS89):
X: 250361,331 Y: 4219674,312 Huso: 30
Altitud: 581 m
Nombre de la cuenca:
Guadalquivir
Nombre de la subcuenca:
Viar
Nombre del río/arroyo que origina (si procede):
Nombre de la masa de agua subterránea (si procede):
Sierra Morena (05.45)
Nombre del Espacio Natural Protegido (si procede):
Parque Natural Sierra Norte de Sevilla, Red Natura 2000 (zec: Sierra Norte) y Reserva de la Biosfera (Dehesas de Sierra Morena)
Procedencia del agua subterránea
Nombre del lugar o sierra de donde se supone procede el agua subterranea:
Cerros de la Florida
Naturaleza de las rocas por donde se supone circula el agua subterranea:
Rocas carbonatadas
Rocas detríticas
Otras rocas: Pizarras y areniscas
Tipo de surgencia
Descripción
El propietario actual se refiere a la huerta como “Huerta del Borrego”, no tanto por el animal ovino, sino por la tradición centenaria de la población de poner motes a sus vecinos. Tal es así que, hoy en día, es más sencillo que alguien conozca alguna persona por su mote que por su verdadero nombre. Debió existir un hortelano apodado “El Borrego”, y ésta siempre sería el nombre de su huerta.
En este caso, esta fuente está abastecida desde un manantial, presumiblemente tras la alberca (nacería allí mismo) y, como curiosidad, comentar que dispone de dos albercas, una con aspecto más antiguo, otra circular, más típica de la zona. En cualquier caso, la más moderna, en verano utilizada como piscina, tiene un retablo cerámico datado de 1.909. Es decir, que la más moderna también es una alberca antigua pero, ciertamente, el propietario actual la tiene muy bien cuidada y debe haberla restaurado conservando intacta la fachada de la fuente.
Se localiza en una propiedad privada, vallada y con cancela, por lo que no se puede visitar sin el permiso del propietario. Para llegar a ella debemos tomar, desde Guadalcanal, el camino del cementerio, coger el camino de La Florida que nos sale a la izquierda, más adelante, seguir rectos sin desviarnos pasando por el Nacimiento de la Huerta Chaves (ver ficha) y, finalmente, llegaremos a la entrada de la finca a la derecha del camino, un poco antes de llegar a la Mina de Las Herrerías cuando el camino gira 90º a la derecha (precisamente, bordeando el olivar de la parcela).
Instalaciones asociadas
Fuente rural
Alberca
Caudal medio
Caudal:
Bajo (1-10 l/s)
¿Se agota?:
No se agota nunca
Uso del agua
Regadío.
Acceso y uso público actual
Acceso: Permiso
Uso público actual: Bajo
Valoración de las instalaciones y facilidad de uso:
Satisfactorias.
Estado de conservación
Muy bueno
Amenazas, impactos y presiones
Ninguna.
Descripción arquitectónica
La fuente dispone de varios elementos. El nacimiento está justo detrás de la fuente, al menos la captación aparece como una arqueta cuadrada tapada con piedras. En su parte inferior, una atarjea tapada con ladrillos de barro lleva el agua hasta la fuente (dentro contiene una conducción de polietileno, aunque ahora llevaba tanta agua que la conducción iba sumergida y la atarjea rebosaba por un lateral).
La Fuente la encontramos en un estado de conservación muy bueno. Está en la base de una pared encalada, rematada con losas de barro en su parte superior, haciendo una forma sinuosa muy bonita, empezando la pared a baja altura, subiendo en un ángulo de unos 30º hasta levantarse con un par de aristas para rematar con un arco medio punto. Justo en la parte superior de la pared, se sitúa un retabillo cerámico de la virgen de la Inmaculada Concepción. Un solo azulejo, vandalizado (se aprecia un disparo, claramente, en el centro), con la inscripción “1º de Septiembre de 1909”. En la base de la pared localizamos el caño, de unos 10 cm de diámetro y aspecto de ser de hierro (al estar pintado con múltiples capas, es complicado detectar el material). El agua es recogida en una pileta en el suelo de forma trilobulada, de unos 30 cm de profundidad y, finalmente, es llevada a la alberca contigua por un canalillo de un metro escaso de longitud, y unos 10 cm de anchura. Este canalillo no es más que un rebaje en el suelo de ladrillo. A ambos lados de la fuente se disponen dos bancadas de construcción, igualmente rematadas con losas de barro en la parte superior y que tienen la altura del recinto de la huerta por lo que, la fuente y alberca, quedarían un poco por debajo. De hecho, hay un escalón por cada lado para bajar. Como curiosidad, es tanta agua la acumulada, y tanto el caudal, que toda esta especie de foso queda anegado y no nos permite ponernos frente al retablo cerámico sin mojarnos los pies. Otro detalle que vemos es que, en la base de uno de los bancos, aparece una ranura en la pared de unos 10 cm de altura. Presumiblemente debería ser otro punto de alimentación de agua.
La alberca mencionada, circular, mantiene la misma profundidad, metro y medio, aproximadamente. Tiene unos 9 m de diámetro y unas escaleras de hierro como acceso para el baño. El rebosadero lo tiene por la parte contraria a la fuente e, igualmente, saca el agua por otro canalillo similar al de entrada, de un metro de longitud, y arroja el agua a una pileta aledaña de forma rectangular. Esta pileta tiene un metro de profundidad, el rebose lo echa a una zanja aledaña que es usada para el riego del olivar.
Sin embargo, lo más interesante es que la huerta dispone de otra alberca. En este caso estaría junto al nacimiento (tras la fuente que nos ocupa). Es de aspecto cuadrangular, todo el suelo está hecho con unas maravillosas lajas de piedra pizarrosa y, en su borde, vemos adosadas varias piedras de lavado. Tiene un caño de entrada de agua en el lateral, junto a la arqueta del nacimiento, pero está seco. Por otro lado, tiene otra entrada de agua frente al mencionado del nacimiento. En este caso no es un caño, es más bien la parte final de una pequeña atarjea. Según nos cuenta Juan, propietario actual, por esa salida llegaba agua para llenar la alberca mediante acequias que la recogían de la lluvia (u otros nacimientos) y, de esta forma, poderla usar en sus huertas. Esta alberca es más pequeña y está bastante oculta entre la vegetación, podría tener unos 4 o 5 m de lado, a lo sumo. Su aspecto es de ser muy antigua.
Aspectos culturales y etnográficos
La gente de cierta edad, en la zona, conoce a esta huerta como la Huerta de “Los Traperos”, apodo que tenía la familia del actual propietario, Juan. Hoy, muchos se refieren a ella como la Huerta de Juan “El Choro”, pues así es apodado Juan.
Juan tiene preparada la alberca para recreo familiar en verano.
Otra información
Se agradece la fundamental ayuda y colaboración de Cloti Sánchez, vecina de Guadalcanal y entusiasta de los mosaicos antiguos que, además, conocía a la mujer de Juan, al que también agradecemos que nos dejara entrar en su olivar para revisar la fuente y aportarnos valiosa información para la presente ficha.
Valores sectoriales
Científico/Didáctico: -
Minero/Medicinal: -
Paisajístico/Pintoresco: -
Otros:
Medio-ambiental: -
Recreativo/Turístico/Uso Público: -
Histórico/socio-cultural: -
Arquitectónico: -
Económico: -
Arraigo/Aprecio popular: -
Valoración general
Media
Nombre del autor/es y fecha de la ficha
A. Ventas
31-03-2025
Advertencia
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
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